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La escusa de llegar a mas gente a convertido al genial director de “Bad Taste” y la soberbia “Meet the Feebles” en un chupapollas del tamaño de su Nueva Zelanda natal. Y no es que me importe que alguien se gaste tropecientos mil millones de petrodolares, es que lo ha que ha hecho con ellos es la mas deplorable metida de pata de los últimos años. Al margen de otras cosas me resulta mortalmente intolerable que la única manera de disfrutar de una pelicula sea en formato pantalla de cine o con el puto Home Cinema de los cojones. ¿Qué cojones pasa con los que no tenemos ni un duro? Puedo disfrutar hasta la saciedad de cualquiera de las obras maestras de Edgar G. Ulmer en copias VHS ralladas, ver ir y venir gangster en blanco y negro con metralletas de juguete y efectos sonoros deplorables. Pero, desde luego, me cuesta muchisimo disfrutar de esta historia que confirma a Peter Jackson como un gran misógino, de 150 kilos mas o menos (¿haría “Criaturas Celestiales” para meterle mano a la Winslet?, que hay que ver lo potentemente jamona que está). Si bien es cierto que el libro es ese tipo de libros que te convierten en un famélico comemierdas al estilo de mis odiados juegos de rol, la pelicula reproduce de manera fiel ese submundo de babosos que les pesan los huevos de tanto honor y compañerismo que llevan dentro.

Un par de nenas, tan alejadas de Heidi (la hipopótama protagonista de Meet the Feebles) como el cerebro de George Bush (padre e hijo) de una neurona eléctricamente activa, y un atajo de nenes que en vez de ponerse a follar entre ellos (lo que realmente desean) se dedican a largar por sus bocas las más cursis frases que ha dado el cine desde el vómito cinematografico de la pedorra de Britney Spears llamado “Crossroads”.

En definitiva, si algún día alguno de estos tres muertos se dedicara a colocarse un electroshock en las sienes para expulsar de sus cerebros toda la lefa que les ha quedado de tanto chupar pollas, a lo mejor en el pecho y termina en la entrepierna, y si no deciden hacer tal cosa al menos que se acerque su lengua a mi culo, que se ma ha acabado el papel del vater.