“Algo parecido a la felicidadâ€? es la historia de un grupo de amigos en el tránsito de la adolescencia hacia la madurez. Monika, Tonik y Dasha conviven desde la infancia en un cinturón industrial a las afueras de la capital checa. Monika trabaja en un supermercado mientras espera que su novio emigrado a Estados Unidos la lleve con él. Tonik -que conserva su amor por Monika desde la infancia-, deja a su familia conservadora para trabajar en una granja. Dasha, madre soltera de dos niños pequeños, tiene una relación con Jà ra, un joven felizmente casado. Los problemas de los personajes son vividos desde la institución familiar, testigos de la lucha contra una sociedad fagocitadora, que borra sus tradiciones y valores al mismo tiempo que levanta un muro llamado nuevos hábitos de vida, de relaciones y de trabajo. Monika y Tonik son distintos puntos de partida hacia la madurez, una carrera a ciegas en busca de algo parecido a la felicidad.
Bohdan Sláma es de esos directores que se atreve a rodar el dificil paso de la adolescencia hacia la madurez y además lo ha hecho bien.â€?Algo parecido a al felicidadâ€? merece ocupar un sitio junto a â€?El club de los 5â€? de Jhon Hughes o “Una casa de locosâ€? de Cédric Klapish . La cámara de Bohdan nos pone en todo momento a la altura de los protagonistas, a la distancia justa en cada momento, complices como un personaje más montado en el ascensor.
Cuando la adolescencia ha pasado tan rápidamente que te preguntas dónde está, miras enderredor y tus compañeros generacionales ya tienen hijos, plan de pensiones y un lio después de la oficina, empiezas a preguntarte cuándo llegará el cambio, qué personas te acompañarán en ese viaje y cúal será el objetivo existencial del que dependerá tu felicidad y salud mental. Los personajes de “Algo parecido a la felicidadâ€? están inmovilizados ante el panorama indeciso y cruel donde los ha dejado la sociedad, la indefinición personal, la falta de referentes que no se derrumben ante un billete de avión, una ducha de hidromasaje, o una botella de licor Becherovska.
Bohda ha recibido los galardones de mejor pelácula del Festival de Angers, mejor pelácula en el Festival de Atenas, siete Leones de la Academia Checa en 2005 y mejor pelácula en San Sebastían 2005. Una muy recomendable pelácula.
