CINEBLOG.NET

 

Chia-Liang Liu - 1978 - 'Las 36 cámaras de Shaolin'Considerada una de las mejores películas de kung-fu de la historia, el film de la Shaw Brothers (mítica productora de cine de artes marciales) “Las 36 cámaras de Shaolin” parte de un hecho histórico-legendario (cuando por primera vez alguien que no era un monje shaolin aprendió el arte del kung-fu) para confeccionar un sencillo, pero tremendamente efectivo, argumento en torno a la venganza (como Tarantino hizo con su particular homenaje al género: “Kill Bill”, 2003-04); repleto de ingeniosas y acrobáticas secuencias de lucha y un tono épico que lo emparenta con la mitología del western. Pese a sus defectos evidentes como obra cinematográfica (actores malos pero virtuosos de las artes marciales, guión inverosímil, personajes estereotipados, …) el film de Chia-Liang Liu (“La leyenda del luchador borracho”, 1994) es un entretenimiento de primera, irresistible y de influencia incalculable. Un grupo de opositores de los Manchú (fundadores de la dinastía Qing, 1644-1912) se esconden en Cantón dedicándose a la enseñanza.

Liu Yu-te (Chia-Hui Liu, conocido también como Gordon Liu) es un alumno de Ho Kuang-han, el lider de los subversivos. Cuando el general manchú Tien Ta (Lieh Lo) los descubre y aniquila la escuela, Liu se refugiará en un templo Shaolin con la esperanza de aprender kung-fu y poder vengar la muerte de su padre, su maestro.

Si por algo es recordada “Las 36 cámaras de Shaolin” es por las geniales escenas del entrenamiento que los monjes someten al joven protagonista a lo largo de las cámaras del título, un viaje iniciático físico y psicológico que va desde cargar cubos de agua hasta manejar a la perfección diversas armas (influencia también en el díptico de Quentin Tarantino, en el que precisamente es Gordon Liu quien interpreta al implacable maestro Pai Mei, además de a Johnny Mo, líder de los 88 maníacos), un auténtico catálogo del adiestramiento en artes marciales tan excesivo como atractivo.

 

– Para nostálgicos de la teatralidad shakesperiana mezclada con elaboradas peleas que exhibía el cine de kung-fu clásico.

– Imprescindible para cualquier amante del cine de artes marciales.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies