CINEBLOG.NET

 

Mel Brooks - 1974 - 'El jovencito Frankenstein'Los 70 fueron la mejor época de Mel Brooks, que dio rienda suelta a su cinefilia mezclándola con un sentido de la comedia absurda y referencial que remitía a los hermanos Marx y el humor televisivo de los años 50. Preparando el camino a Jim Abrahams, los hermanos Zucker y sus ‘spoof movies’ (“Aterriza como puedas”, 1980, o “Top Secret!”, 1985), Mel Brooks forjó un nuevo género que aún sigue dando malos ejemplos. Tras el musical (“Los productores”, 1968), la novela rusa (“El misterio de las 12 sillas”, 1970) y el western (“Sillas de montar calientes”, 1972), Mel Brooks abordó con afán paródico el cine de terror a través de las ‘monsters movies’ de la Universal (mayormente el “Frankenstein”, 1933, de James Whale), creando una serie de gags que se ríen de los tópicos del género y que han dejado huella en la cultura popular.

El doctor Frederick Frankenstein (Gene Wilder, en su tercera colaboración con Brooks), es nieto del famoso doctor Frankenstein que años atrás dio vida a una terrible criatura que sembró el pánico en un pequeño pueblo. Frederick se traslada al castillo de su abuelo y allí encuentra un libro en el que se explica como resucitar a un cadáver. El doctor seguirá los pasos de sus predecesor dando vida a una criatura un tanto peculiar.

Ni cuando parodió el cine mudo, el thriller hitchockiano o la ciencia-ficción, esuvo tan acertado Mel Brooks como en esta comedia de terror que tiene en sus ingeniosos diálogos repletos de juegos de palabras y en su divertidísimo plantel de secundarios (inolvidable el Igor interpretado desquiciadamente por Marty Feldman) sus mejores bazas. Pero Mel Brooks se muestra sutil e incluso clasicista en sus formas (algo a lo que son ajenas la saga “Scary Movie” y otras muestras modernas de este subgénero humorístico), lo que intensifica el sin sentido cómico y la referencialidad de su propuesta; que no se limita a añadir pedos a escenas del film de James Whale, sino que crea un tronchante universo paralelo en el que cualquier cosa puede suceder.

 

– Para todos los que quieran pasar un buen rato con bromas ya clásicas y actores ya desaparecidos como el excelente Marty Feldman.

– Imprescindible para olvidar la últimas películas de Mel Brooks.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies