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John Frankenheimer - 1964 - 'El Tren'Aunque la crítica no pudo desdeñar obras maestras como “El mensajero del miedo” (1962) o “Plan diabólico” (1966), el cine del director neoyorquino John Frankenheimer, por su gusto por el suspense o la acción, siempre ha sido infravalorado (algunas veces justamente, eso si). Con “El tren”, logró uno de sus mejores films, un intenso, trepidante y espectacular thriller bélico rodado en Francia en el que coincidieron estrellas internacionales de la talla del estadounidense Burt Lancaster, el inglés Paul Scofield o la francesa Jeanne Moreau. El guión de Franklin Coen y Frank Davis (que logró una nominación al Oscar) nos sumerge en una original historia que se sale de los cánones habituales del cine de la II Guerra Mundial y la poderosa puesta en escena de Frankenheimer (que optó por el blanco y negro para imprimir realismo a las imágenes) nos pega al sillón.

En los estertores de la II Guerra Mundial, cuando los alemanes se disponían a huir de la Francia ocupada, el coronel Franz Von Waldheim (Paul Scofield) decide llevarse con el una serie de obras de arte. Algunos miembros de la Resitencia, liderados por Labiche (Burt Lancaster, que ya había trabajado con Frankenheimer en la soberbia “El hombre de Alcatráz”, 1962), confeccionan un plan para evitar el expolio, con la ayuda de la conservadora de una galería de arte (Suzanne Flon) y el maquinista del tren que ha de trasladar las obras: Papa Boule (el veterano actor francés Michel Simon).

Lo que convierte a “El tren” en una maravilla cinematográfica es que a sus virtudes técnicas (como sus estupendos planos-secuencia), su condición de divertido espectáculo pirotécnico (sobre todo en su tramo final), su líricamente épica banda sonora a cargo del gran Maurice Jarre y su perfeccionista recreación de la época, hay que añadir una gran complejidad psicológica y una reflexión sobre el valor del arte y lo que los que lo aman son capaces de hacer por el. El conjunto es redondo, nos entretiene con más de dos horas de aventuras bélicas y nos hace reflexionar (sin perder de vista que estamos ante un film de género).

 

– Para amantes del mejor cine de acción bélico.

– Imprescindible para reivindicar a Frankenheimer como uno de los grandes artesanos del cine de acción.

 

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