CINEBLOG.NET

 

Richard Brooks - 1955 - 'Semilla de maldad'Más de una década de guionista en Hollywood (especializado en cine negro gracias a “Fuerza Bruta”, 1947, de Jules Dassin, o “Cayo Largo”, 1948, de John Huston) y otros tantos años ejerciendo también de director (“Deadline USA”, 1952) convirtieron a Robert Brooks en un auténtico ‘autor’ hollywoodiense (escribió y dirigió “La gata sobre el tejado de zinc”, 1958, “El fuego y la palabra”, 1960, logrando el Oscar al mejor guión, o “A sangre fría”, 1967). Y este pionero y revolucionario drama educacional fue el primer hito de su, a menudo infravalorada, carrera. Basándose en la novela semibiográfica de Evan Hunter (guionista de “Los pájaros”, 1963, de Alfred Hitchcock), Brooks nos sumerge en los nuevos movimientos juveniles surgidos en la posguerra abordando una serie de temas candentes (alcohol, drogas, violencia, delincuencia, sexismo, racismo, …) con realismo y profundidad (aunque pueda parecer un tanto ingenua hoy día) y confeccionando una sensible crítica social sin victimismos (aunque no exenta de cierta moralina).

Richard Dadier (Glenn Ford) es un soldado retirado que acepta un trabajo como profesor de instituto de un barrio bajo. Liderados por el joven Artie West (Vic Morrow), los alumnos harán la vida imposible a Richard; el cual no se rendirá, encontrando en el popular Gregory (Sidney Poitier) un punto de contacto con la clase.

Primero (o casi) de cientos de films construidos sobre la premisa ‘profesor-novato-se-enfrenta-a-clase-rebelde’ (de “Rebelión en las aulas”, 1967, de James Clavell, a “Mentes peligrosas”, 1995, de John N. Smith) y además uno de los más logrados: por sus estupendas interpretaciones, su creíble diseño de personajes, su honesta reflexión ética y social, unos temas que aún no han perdido la vigencia y por su importancia histórica, coincidiendo con la eclosión del rock & roll (género que popularizó gracias a ‘Rock Around the Clock’ de Bill Haley) y de toda una generación que puso patas arriba la cultura y escandalizó a los adultos de unos EE.UU. sumergidos en la relativa bonanza del American Way of Life.

 

– Para cinéfilos que además quieren ser profesores (o lo son).

– Imprescindible para interesados en la historia de la juventud del siglo XX.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies