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Julian Schnabel - 2007 - 'La escafandra y la mariposa'El pintor y director Julian Schnabel (“Basquiat”, 1996, o “Antes que anochezca”, 2000) contó la historia de Jean-Dominique Bauby (cuyo cuerpo se paralizó y sólo podía mover su párpado izquierdo) en “La escafandra y la mariposa” con las maneras de quien relata las más imaginativas fantasías anclado en un realismo inesquivable. Con la única ventana al mundo en su ojo izquierdo, el protagonista (un ideal Mathieu Amalric) manipula sus recuerdos, tejiendo la historia de su vida y relatándola a través de parpadeos (así dictó su autobiografía). Schnabel, con mano maestra, se introduce con soltura en el subjetivo mundo de la mente, evita sensacionalismos y deja lugar a la esperanza, e incluso al humor, en esta arriesgada pieza de ingeniería mágica repleta de grandes actores y una fotografía llena de desenfoques y cuidados movimientos (gran trabajo de Janusz Kaminski, habitual de Steven Spielberg) que consigue distanciarse de films más convencionales estética y narrativamente como “Mar Adentro”.

Jean-Dominique Bauby (Mathieu Amalric), redactor jefe de la revista ‘Elle’, entra en coma tras una embolia. Al despertar descubre que está totalmente paralizado; sus funciones cerebrales funcionan perfectamente pero no puede mover ninguna parte de su cuerpo a excepción de un ojo. Utilizando un código, a través de ese ojo comenzará a comunicarse con el mundo exterior.

La imaginación, la percepción y los recuerdos se convierten en el caldo de cultivo sobre el que Julian Schnabel experimenta con la narrativa cinematográfica, consiguiendo transmitir las más variadas emociones al espectador, haciéndolo empatizar con el protagonista e invitándolo a liberarse también de esa ‘escafandra’ (el cuerpo físico) que coarta las posibilidades de su mente. Y es que “La escafandra y la mariposa”, a pesar de su innovadora presentación y su condición de artístico cine de autor, es una película de superación de adversidades por la propia fuerza de voluntad y el amor a la vida; un vitalista ejercicio de estilo que nos lleva de la angustia a la sonrisa como solo la vida misma puede hacerlo.

 

– Para todos los que no tengan miedo a un cine diferente… y francés.

– Imprescindible para fans nostálgicos de las historias de superación de alta calidad.

 

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