CINEBLOG.NET

 

Leni Riefenstahl - 1935 - 'El triunfo de la voluntad'Desde la epopeya racista “El nacimiento de una nación” (David W. Griffith, 1915), ninguna película había planteado entre lo críticos, de una manera tan peliaguda, la frontera entre el arte y la moral como “El triunfo de la voluntad”. El documental de la actriz, guionista, productora, montadora y realizadora Leni Riefenstahl (simpatizante nazi que después dirigiría la monumental crónica de los Juegos Olímpicos de Berlín: “Olimpiada”, 1938) es una exaltación de los valores que defendía el partido Nacional Socialista, en particular de la figura del infame Adolf Hitler; lo que sería suficiente para desdeñar el film por su racismo, elitismo, xenofobia o acercamiento fascista a los totalitarismos. Pero es que es imposible obviar que “El triunfo de la voluntad” es un auténtico prodigio estético y técnico, un influyente despliegue visual cuya fuerza y audacia narrativa hizo evolucionar el lenguaje cinematográfico y aún hoy es objeto de estudio.

El film nos muestra cuatro días de 1934 durante los que se celebra un congreso del partido nazi en Nuremberg. Ambiciosos planos y elaborados movimientos de cámara nos acercan a la preparación, los desfiles, la iconografía, las formaciones, las juventudes hitlerianas o los discursos de Goebbels, Julius Streicher o, por supuesto, Adolf Hitler.

Un épico (impregnado también de un misticismo mesiánico) ejercicio de propaganda pionero en el desarrollo de las posibilidades de la música (no falta Richard Wagner), la iluminación o el montaje; que utilizó con maestría cámaras aéreas, teleobjetivos y una compleja infraestructura para hablarnos de las virtudes de la raza pura, de la religión y la sumisión. Pasados los años, aún abiertas muchas heridas con respecto al holocausto, “El triunfo de la voluntad” no deja de ser un documento escalofriante del auge del fanatismo más sangriento de la Europa del siglo XX; uno de los mejores documentales de la historia (en su momento fue premiado en la Exposición Universal de París o en el Festival de Venecia); y una fuente eterna de controversia entre los que dan importancia al fondo o a la forma; aunque probablemente ambos tienen razón.

 

– Para interesados en la épica del lenguaje cinematográfico.

– Imprescindible para estudiosos de los totalitarismos.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies