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Alan Parker - 1982 - 'The Wall'El polifacético Alan Parker (“El expreso de medianoche”, 1978, “Arde Mississippi”, 1988, o “Los Commitments”, 1991) fue el encargado de dirigir la adaptación al cine del disco más vendido de los 70, la obra conceptual de rock progresivo “The Wall” de Pink Floyd; y el resultado fue un deslumbrante experimento musical visualmente complejo (repleto de metáforas visuales) y narrativamente irregular que reflexiona sobre cómo los traumas de la infancia modelan a los adultos. Intercalando escenas de animación (a cargo del ilustrador Gerald Scarfe y el propio Roger Waters) con acción real, saltando temporalmente por la vida del protagonista y mezclando y reelaborando las canciones del disco con algunas nuevas, el film (al igual que el disco) se convierte en una perfecta representación de la vida y la mente poliédrica de Roger Waters, carismático líder de Pink Floyd, a la vez que funciona como ejercicio vanguardista de estilo en torno a un tema universal: la educación.

Pink (Bob Geldof) es una estrella de rock marcado por una educación castrense durante los años 50. Hastiado y deprimido, Pink utiliza las drogas como válvula de escape de sus problemas. La desgraciada estrella deberá romper ‘el muro’ que ha creado a su alrededor para superar los problemas de su infancia y los que tiene ahora.

Aunque también puede utilizarse como un punto en su contra, lo cierto es que una de las mejores cosas que se puede decir de “Pink Floyd. The Wall” es que es probablemente la cumbre del lenguaje del videoclip (cuando este apenas tenía un lustro); un delirio entremezclado de conceptos psicológicos, estéticos y musicales que evoca el expresionismo alemán, la II Guerra Mundial a través de una iconografía bélico-pesadillesca, un dramático trasfondo freudiano y un sonido épico, potente y melódico. Así, el film puede resultar un batiburrillo excesivo para los más puristas, pero es que así es el universo musical de Pink Floyd; con lo que podríamos considerar el film de Alan Parker como una suerte de ‘cine progresivo’, una película que intenta (a veces acertadamente) trascender artísticamente su condición de ‘producto cinematográfico’.

 

– Para amantes de los musicales vocacionalmente modernos.

– Imprescindible para fans de Pink Floyd y del rock progresivo en general.

 

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