CINEBLOG.NET

 

Vincente Minnelli - 1960 - 'Con él llegó el escándalo'Aunque la comedia y el musical fueron los géneros en los que más se prodigó el realizador de origen italiano Vincente Minnelli (“Cita en St. Louis”, 1944, “Un americano en París”, 1951, o “Melodías de Broadway”, 1953); también demostró sentirse como pez en el agua con los melodramas más desgarradores en obras maestras como “Cautivos del mal” (1952), “Como un torrente” (1958) o este monumental drama que utilizaba la grandiosidad del CinemaScope y la plasticidad del Technicolor para intensificar el catálogo de emociones viscerales que plantea el film. Siguiendo la tradición (o haciendo casi un compendio) de los mejores melodramas de los 50, Minnelli nos sumerge en un escenario recargado y saturado que sirve de complemento idóneo de las pasionales frustraciones y odios que desplegan los personajes; exponiendo dilemas morales y sociales con sutileza y elegancia.

Wade Hunnicutt (Robert Mitchum) es un terrateniente del este de Texas conocido por sus escarceos amorosos. Despechada, la mujer de Wade (Eleanor Parker) se vuelca en la educación de su hijo (George Hamilton), ignorando a su marido. Pero un día, Wade decide que ha de convertir a su hijo en un hombre y comienza a iniciarlo en actividades como la caza.

A pesar de que el guión del matrimonio Harriet Frank Jr.-Irving Ravetch (autores de otros dramas sureños como “El largo y cálido verano”, 1958, o “Hud”, 1963, ambas de Martin Ritt) puede resultar algo predecible y excesivamente largo, la poderora puesta en escena de Minnelli, sus excelentes interpretaciones (con secundarios de la talla de George Peppard o Everett Sloane) y su impagable calidad técnica y artística la convierte en uno de los mejores retratos de la América de posguerra jamás rodados. Pero además “Con él llegó el escándalo” (ridículo título que sustituía la más neutra traducción correcta: “La casa de la colina”) nos habla de los distintos papeles de hombres y mujeres, de la asimilación del poder, de los problemas de comunicación y de la siempre difícil relación entre padre e hijo. Un film cargado de trasfondo y excelentemente realizado.

 

– Para amantes del mejor cine clásico.

– Imprescindible para aprender a leer entre lineas y apreciar los buenos melodramas.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies