CINEBLOG.NET

 

1966

Artesano con personalidad propia John Frankenheimer (“El hombre de Alcatraz”, 1962, “El tren”, 1964, o “Ronin”, 1998) encadenó, casi compulsivamente, en los años 60 una serie de magníficos films entre los que destacaban thrillers alucinados, trepidantes, paranoicos y conspiranoicos como “El mensajero del miedo” (1962), “Siete días de mayo” (1964) o “Plan diabólico”; donde el guionista de culto Lewis John Carlino nos sumerge en una misteriosa espiral en la que la crítica política y social y el drama de ciencia-ficción se entremezclan dando lugar a una atrevida fábula sobre cómo las élites controlan la vida de las personas y de lo difícil que es lograr la felicidad cuando quien mueve los hilos no quiere que así sea. Por medio de una serie de innovadores planos, el gran trabajo del veterano director de fotografía James Wong Howe (en su último trabajo en blanco y negro) y con una destacada potencia emocional, Frankenheimer se introduce en la psique humana como pocas veces se había hecho.

Arthur Hamilton (John Randolph) es un aburrido hombre de negocios que un día recibe la llamada de un amigo que creía muerto. Pronto descubrirá que su amigo no había muerto sino que había ‘cambiado de vida’. Y es que una misteriosa organización proporciona a sus clientes una nueva vida con todo lujo de detalles.

Frankenheimer y Carlino profundizan en la alienación social a través de ese hombre medio que intenta desesperadamente alejarse del hastío y el vacío de su cuadriculada exitencia comprando una vida ideal; y lo hacen con maneras pesadillescas, pesimistas y con fría ironía, convirtiendo el film en una especie de ‘mal viaje’ psicotrópico (acorde al surgimiento del culto a este tipo de drogas a finales de los 60) al son de la terrorífica partitura de Jerry Goldsmith. Porque “Plan diabólico” también nos habla de como los avances científicos sin control (al menos moral) pueden avocar a la sociedad a una tecnocrática carente de valores humanos, que nos vende por felicidad la superación total de nuestras particularidades, defectos, manías, miedos y angustias (sin importar que esto nos convierta en individuos ‘sin alma’.

 

– Para creyentes de las conspiraciones en la sombra.

– Imprescindible para los buscadores de joyas ocultas.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies