CINEBLOG.NET

 

Pier Paolo Pasolini - 1961 - 'Accatone'La primera película del transgresor realizador italiano Pier Paolo Pasolini (“Mamma Roma“, 1962, “El evangelio según San Mateo”, 1964, o “Edipo Rey”, 1967) se puede enmarcar en un neorrealismo tardío que encaja perfectamente con la lírica y el trasfondo social marca de la casa del director (sin los excesos escabrosos y la experimentación de su última época, véase “Saló o los 120 días de Sodoma”, 1975); jugando las bazas de esta corriente tan bien como el que más y haciendo de “Accattone” una de las mejores películas del director de Bolognia. Rodada en los suburbios de la periferia de Roma, Pasolini nos sumerge en toda una galería de personajes desarropados, antisociales y de moral cuestionable que campan a sus anchas por el planteamiento casi sacrílego (la prostituta de Accattone se llama Maddalena) y épico del film, con planos repletos de caminos polvorientos y casas en ruinas.

Accattone (Franco Citti) es un vividor de la periferia romana que se gana la vida gracias a Maddalena (Silvana Corsini), para la que ejerce de chulo. Accattone ha dejado a su mujer e hijos y vive con Maddalena en la casa de Nannina (Adele Cambria), cuyo marido está en la cárcel. Pero pronto las cosas se pondrán peor.

El estilo de Pasolini, moviéndose entre la blasfemia religiosa y el disfrute de la cultura popular, aleja a “Accattone” del dramatismo desolador del neorrealismo; e impulsa una escandalosa representación del bajo proletariado en la que la exclusión social y la imposibilidad de medrar económicamente funcionan como causa y consecuencia de su perdición. Con un presupuesto mínimo, actores no profesionales (lo que lo obligó a doblar la voz del protagonista y de otros actores), un guión del propio Pasolini (emparentado con su anterior obra literaria) o la cruda iluminación del mítico Tonino Delli Colli (responsable de un puñado de obras maestras para Sergio Leone, Luis García Berlanga, Lina Wertmüller o Roberto Benigni) convierten esta tragedia moderna suburbana y metafórica en una de las piezas angulares del cambio de rumbo del cine italiano, hacia una protesta mucho más explícita y cinematográfica.

 

– Para amantes del realismo simbólico suburbial.

– Imprescindible para conocer de donde viene Pasolini.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies