CINEBLOG.NET

 

Walter Hill - 1978 - 'Driver'La sucia y ruda (pero cuidada) estilización estética y formal de su primer film (“El Luchador”, 1975) se transmutó en la segunda película del director, productor y guionista especializado en cine de acción Walter Hill (“The Warriors”, 1979, “La presa”, 1981, o “Danko, Calor Rojo”, 1988) en un compendio del cine policiaco de los años 70, de sus persecuciones en coche, sus criminales ‘cool’ (influenciados por “El silencio de un hombre”, 1967, de Jean-Pierre Melville), sus refinadas ‘femme fatale’ y sus polícias íntegros rodeados de corrupción. Ejercicio de estilo que evoca precedentes desde “Bullitt” (Peter Yates, 1968) a “Punto Límite: Cero” (Richard C. Sarafian, 1971) a través de un aura de renovación del cine negro más concienzudo y cerebral (que a la vez homenajea y referencia a los grandes del cine negro europeo). Muy buenas escenas de persecuciones automovilísticas, poco diálogos y gran carga conceptual son las bazas de este thriller minimalista que gana puntos con el tiempo.

El film cuenta la clásica historia del gato y el ratón a través de un policía de Los Angeles (Bruce Dern) obsesionado con cazar a un infalible ‘conductor’ (Ryan O’Neil) que roba coches para utilizarlos en atracos. Para lograrlo tendrá que sobrepasar los límites de la ley.

Ejemplo tardío pero impecable (aunque fue un fracaso de taquilla y de crítica en el momento de su estreno) de la fiebre de los 70 por las persecuciones automovilísticas (que tuvieron su paródico e hiperbólico culmen en “Granujas a todo ritmo”, 1980, de John Landis) y por las tramas policíacas moralmente ambiguas (como “Harry el Sucio”, 1971, o “French Connection”, 1971, de William Friedkin); que además recogía el testigo del estilizado cine criminal europeo con su cinéfilo gusto por unas atmósferas lúgubremente contenidas (el trabajo fotográfico del clásico Philip H. Lathrop está inspirado en la obra del pintor Edward Hopper) y su autoconsciencia trascendental de los resortes del género que aborda. La influencia del film de Walter Hill se puede rastrear hasta películas del éxito como “Transporter” (Louis Leterrier & Corey Yuen, 2002) o “Drive” (Nicolas Winding Refn, 2011).

 

– Para amantes del ‘polar francés’ y de los años 70… y del cine negro en general.

– Imprescindible para (no solo) completistas de la carrera del destacable Walter Hill.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies