CINEBLOG.NET

 

Cineasta experimental (“Fando y Lis”, 1968, “El Topo”, 1970, o “La montaña sagrada”, 1973), cultivado escritor (además de novelas o ensayos es un reconocido guionista de cómics gracias a la obra maestra “El Incal”, 1980-88, dibujada por Jean Giraud) y fundador de una disciplina de curación espiritual conocida como psicomagia, Alejandro Jodorowsky es una de las personalidades artísticas más sugerentes y libérrimas del siglo XX. Su original mezcla de ciencia, magia, arte y misticismo alcanzó una de sus cimas con “Santa Sangre”, drama de terror psicológico inclasificable donde las haya; cine surrealista conceptual, sangriento, simbólico, terrorífico y extravagante. Rodado como una serie B y cargado de contenido filosófico, religioso, psicológico y social; el film es tanto una experiencia visual desbordante (a veces cruel, pero siempre hipnótico) como un complejo discurso sobre algunas de las grandes preguntas que obsesionan a la humanidad.

El film nos presenta primero a Fénix (Axel Jodorowsky) en un sanatorio mental. Después explora el origen de sus problemas mostrándonos en flashback su vida anterior, cuando vivía en un circo con su padre tirador de cuchillos y su madre trapecista.

Mezclando elementos recurrentes de su cine (el circo, las sectas, las taras físicas, la locura, los simbolismos visuales o su surrealista estructura narrativa), el psicomago chileno va tejiendo uno de sus films más sólidos con un espíritu psicodélico-experimental y una serie de imágenes impactantes que se te graban en las retinas. Con múltiples interpretaciones (una suerte de texto sagrado cinematográfico) y un tono místico-alternativo rojo oscuro, “Santa Sangre” se mueve por su delicado hilo argumental homenajeando a Tod Browning, Luis Buñuel o Hershell Gordon Lewis con gravedad y profundidad. Jodorowsky nos provoca y nos hace pensar, nos sorprende y nos desconcierta; nos habla de abusos, sectas satánicas, suicidios, mutilaciones, prostitución y drogas; es violento, poético y erótico; pero nadie hace películas como Jodorowsky y un film como este lo demuestra.

 

– Para atrevidos exploradores de los rincones más oscuros de la mente humana.

– Imprescindible para simbolistas irredentos.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies