CINEBLOG.NET

 

Segundo largometraje, y primera obra maestra, de Sam Peckinpah tras unos años dirigiendo exitosos westerns televisivos (“El hombre del rifle”, 1958,59, o “The Westener”, 1960). Tenía 37 años, pero su cine ya desprendía un halo poético y crepuscular que servía como metáfora del estado en que se encontraba el género. Así, a pesar de su bajo presupuesto, “Duelo en Alta Sierra” es cine del Oeste de primera calidad en torno a la amistad y la traición, con una pareja protagonista impagable (viejas glorias de la época dorada del western) y un épico final inolvidable; pero también es, junto con el western psicológico de los 50, gérmen de las violentas y desencantadas producciones de las que el propio Peckinpah sería máximo exponente (“Grupo salvaje”, 1969, “La balada de Cable Hogue”, 1970, o “Pat Garrett y Billy the Kid”, 1973).

El antiguo agente de la ley Steve Judd (Joel McCrea) es contratado para escoltar un cargamento de oro desde una mina en las montañas hasta el pueblo de Hornitos. Steve recluta a un viejo amigo, el moralmente cuestionable Gil Westrum (Randolph Scott). Pero lo que Steve no sabe es que Gil ha planeado quedarse con el oro, aunque prefiere que su amigo se una al robo.

“Duelo en Alta Sierra” supuso el inicio del culto a Peckinpah en Europa (al que consideraban un sucesor de John Ford) gracias a su afán revisionista y un lenguaje narrativo moderno (sin olvidar los códigos del cine clásico del oeste) que había aprendido en televisión. La historia de dos viejos tipos duros enfrentados a un mundo cambiante que poco tiene que ver con lo que ellos han conocido era ya un estándar argumental desde hacía tiempo (aquel mismo año John Ford, del que a Peckinpah considerarían sucesor, estrenó “El hombre que mató a Liberty Valance”), pero resultó uno de los más recurrentes en la revolucionaria década de los 60 (Bob Dylan cantaría poco después eso de ‘The Times They Are a-Changin’). “Duelo en Alta Sierra” es un relevante eslabón cinematográfico capaz de encandilar a nuestros abuelos y a nosotros mismos desde los primeros minutos.

 

– Para coleccionistas de los grandes westerns de la historia.

– Imprescindible para entender el cambio de rumbo del cine en los años 60.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies