CINEBLOG.NET

 

Tras ejercer como coreógrafo en diversos largometrajes durante los 40, Stanley Donen (“Siete novias para siete hermanos”, 1954, “Charada”, 1963, o “Dos en la carretera”, 1967) debutó como director junto al actor Gene Kelly (con el que también dirigiría en 1952 la obra maestra “Cantando bajo la lluvia”) en este clásico del musical que abandonó los estudios para rodarse en las calles de Nueva York. El guión, letras de las canciones incluidas, de Adolph Green y Betty Comden (autores de la obra original en la que se basa el film), las dinámicas melodías del maestro Leonard Bernstein (“West Side Story”, 1961), las ingeniosas, divertidas y ágiles coreografías ideadas por Gene Kelly, la vibrante dirección de Donen y el carisma y virtuosismo de su pareja protagonista (uno la voz, otro sus milagrosos pies) conforman un espectáculo musical de primera; un film festivo y optimista, cargado de humor y romance, que se nos muestra a través de los intensos e idealizantes tonos del Technicolor.

El film sigue a Gabey (Gene Kelly), Chip (Frank Sinatra) y Ozzie (Jules Munshin), tres marineros que tienen un permiso de un día en la Gran Manzana. Durante el día conocerán a sendas mujeres, se enamorarán e intentarán aprovechar al máximo el poco tiempo que tienen para pasar fuera del barco.

Como pieza angular de la renovación y la entrada en la madurez del género musical (que tenía apenas dos décadas) durante la edad de oro del cine Hollywoodiense, “Un día en Nueva York” explotaba los nuevos valores americanos surgidos tras la II Guerra Mundial, dando a la mujer un rol más moderno y emancipado; convirtiéndose además en uno de los más memorables escaparates publicitarios de una Nueva York más cercana a las ilustraciones de Norman Rockwell que a la realidad. Poco negativo se puede decir de este magistral entretenimiento músico-cómico-romántico que dejó para la posteridad algunas canciones convertidas en himnos (como ‘New York, New York’, ‘On the Town’ o ‘Count on Me’) y una visión idealizada de Nueva York que sigue formando parte del imaginario colectivo universal.

 

– Para amantes de los nuevos bríos del musical clásico.

– Imprescindible para quien quiera alegrarse el día a base de vitalidad e ingenio.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies