CINEBLOG.NET

 

De los más de 500 cortometrajes (este es su número 400) que el mago de los efectos visuales George Méliès (al que Martin Scorsese homenajeó en “La invención de Hugo”, 2011) dirigió entre 1886 y 1913, “Viaje a la luna” (basado en obras, fundacionales del género, de Julio Verne y H.G. Welles) es el más recordado por considerarse el primer film de ciencia-ficción de la historia, por sus primitivos pero sorprendentes efectos especiales y por su ingenua pero entrañable concepción de la tecnología y la ciencia. Todo un despliegue de efectos especiales ‘prehistóricos’ y cuidados escenarios (la teatralidad de su puesta en escena es evidente) adornan cada uno de los planos de esta pequeña obra maestra que muestra la enorme imaginación y el universo visual del genio francés y nos regala una historia de planetas personificados e improbables aventuras que se ve con facilidad más de 100 años después.

El profesor Barbenfouillis (el propio Méliès) idea un viaje a la luna con un método poco ortodoxo: seis astrónomos son lanzados hasta el satélite en un enorme proyectil disparado con un cañón. Una vez en la luna, la expedición tendrá que enfrentarse a una tribu de selenitas enfadados que los obligarán a ‘dejarse caer’ de nuevo hasta La Tierra.

Aunque narrativamente, Méliès aún era ajeno a las reglas del montaje cinematográfico que idearon años después directores como David W. Griffith, la influencia de “Viaje a la luna” (así como su enorme valor histórico, artístico y cultural) es inconmesurable; siendo referenciada, homenajeada, plagiada o sencillamente citada en cientos de films posteriores, hasta la actualidad. Y es que Mélies hizo “Viaje a la luna” cuando el género de la ciencia-ficción aún no existía como tal (podemos enmarcarlo en la llamada ‘ciencia-ficción primitiva’), y se preocupó más por el espectáculo que por el realismo científico; algo normal si consideramos que el film es también una sátira de la ciencia y los científicos (pero también de la sociedad francesa, desarrollando un sutil discurso anti-imperialista, en contra del colonialismo paternalista de la época).

 

– Para interesados en los orígenes del cine.

– Imprescindible para amantes de la ciencia-ficción más inocente.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies