CINEBLOG.NET

 

Dirigida con elegancia por el maestro todoterreno Howard Hawks (que ya había dirigido obras maestras de la comedia como “La fiera de mi niña”, 1938, o “Luna Nueva”, 1940) y con un ácido guión de Charles Brackett y Billy Wilder (que ya habían escrito comedias de enredo tan populares como “Ninotchka”, 1939, de Ernst Lubitsch), “Bola de Fuego” es una divertidísima comedia que convierte el cuento de “Blancanieves” en una irónica, divertida e inteligente sátira social. El ingenioso texto de Brackett y Wilder basa su humor en la confrontación entre la cuadriculada e ingenua personalidad de los profesores (inspirados en los enanos de “Blancanieves y los siete enanitos”, 1937) y la exuberancia y picardía de la joven cabaretera, consiguiendo una obra redonda en la que encajan números musicales, gangsters e ingeniosos diálogos como piezas de relojería.

El profesor Bertram Potts (Gary Cooper) es un lingüista que vive con otros siete eruditos elaborando una enciclopedia que contenga todos los saberes. Un día descubre que no entiende el lenguaje que se habla en la calle, así que contrata a Sugarpuss O’Shea (Barbara Stanwyck), una bailarina de moral dudosa para que le enseñe el argot callejero. Pero en realidad ella se está escondiendo de la policía.

Con sus ingeniosos diálogos cargados de comentarios sarcásticos y segundas intenciones (morales, políticas, metacinematográficas, …), un buen reparto de actores secundarios del Hollywood clásico (Oskar Homolka, Henry Travers, Dana Andrews, Dan Suryea, …) respaldando a una pareja de rutilantes estrellas, su descaro y frescura (inolvidable el tema ‘Drum Boogie’, con actuación incluida del mítico percusionista Gene Krupa) y el siempre incontestable trabajo de los más prestigiosos profesionales de la industria (la banda sonora de Alfred Newman, ganador de 9 Oscars y más 40 veces nominado, o la fotografía de Gregg Toland, oscarizado responsable de la iluminación de “Ciudadano Kane”, 1941, de Orson Welles); hace de “Bola de fuego” una parada obligatoria en la historia del cine cómico, y del cine en general.

 

– Para amantes de las comedias clásicas más intemporales.

– Imprescindible para coleccionistas de mitos del cine.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies