CINEBLOG.NET

 

Aunque en principio iba a ser un documental corto para la televisión pública, el documentalista Steve James (“Stevie”, 2002, “The Interrupters (Parando las balas)”, 2011, o “Life Itself”, 2014) supo ver el potencial de esta historia sobre la consecución de los sueños; y tras un lustro y más de doscientas horas de grabación alumbró uno de los mejores documentales de la historia. “Hoop Dreams” es un impresionante ensayo sobre las alegrías y los sinsabores del sueño americano, sus causas y consecuencias, que también funciona como retrato implacable de la sociedad estadounidense; de la economía, de la ética, la educación, las clases sociales y las aspiraciones personales. Steve James trasciende el mundo del deporte utilizando el talento de los jóvenes como punto optimista (casi poético) de una historia casi condenada al fracaso, en un ambiente de familias pobres y exclusión social; y propone un acercamiento realista al futuro de la Sociedad, marcado por la frustración y el desencanto, pero también por la esperanza.

“Hoop Dreams” sigue durante unos cinco años a dos jóvenes afroamericanos de instituto (y después universitarios) que sueñan con jugar en la NBA, introduciéndonos en sus casas y en sus familias, en sus vidas y en sus mentes.

En plena época dorada del cine independiente americano, el Festival de Sundance encumbró la popularidad de “Hoop Dreams”; convitiéndose en un éxito de taquilla, además de cosechar premios en certámenes de todo el mundo. El film de Steve James (y su cómplice Frederick Marx) es un icono de la subcultura baloncestística con la todopoderosa NBA de fondo; una detallada, profunda y compleja mirada a la adolescencia y la juventud; una reflexión de alcance universal sobre el sentido de la vida; un monumental esfuerzo cinematográfico resumido en poco menos de tres horas; un discurso no exento de crítica en torno a la sociedad moderna, sus valores y su culto al éxito; un emocionante fragmento de vida. Uno de los protagonistas de “Hoop Dreams” volvió con “Hoop Reality” (Lee Davis, 2007), secuela de interés muy inferior.

 

– Para amantes del cine real como la vida misma.

– Imprescindible para cinéfilos deportistas.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies