CINEBLOG.NET

 

Con más de tres décadas de carrera a sus espaldas, siendo uno de los más molestos ‘francotiradores’ de la industria hollywoodiense por su constante desafío a la censura con temas como tan polémicos como las drogas, el racismo, la homosexualidad o la creación del estado de Israel; el cineasta austrohúngaro Otto Preminger (“Laura”, 1944, “El hombre del brazo de oro”, 1955, o “Anatomía de un asesinato”, 1959) se enfrentaba a una década aperturista, como fueron los 60, con esta monumental crítica a la corrupción política apoyada en un reparto excelente y unos diálogos afilados e inteligentes. “Tempestad sobre Washington” es un thriller político con elementos de cine negro que nos sumerge en los entresijos más sucios de la clase política; y que bajo la implacable mirada de Preminger (y su efectiva puesta en escena), se convierte en una obramaestra del cine combativo hollywoodiense.

Robert Leffingwell (Henry Fonda) es candidato a Secretario de Estado de los EE.UU. Pero antes un comité liderado por el comprometido Brig Anderson (Don Murray) lo investigará y descubrirá que el pasado de Leffingwell está repleto de ciertas tretas políticas, incluida su pertenencia a un grupo comunista. El tira y afloja entre el candidato y el comité sacará a la luz más de una mentira.

La novela de Allen Drury, sirve a Otto Preminger (gracias a secundarios de auténtico lujo como Charles Laughton, Gene Tierney, Burgess Meredith o Walter Pidgeon) para crear un elenco de personajes complejos y ambiguos que nada tienen que ver con las deshumanizadas y ensalzadas figuras políticas del cine de Hollywood; conformando un retrato realista, controvertido y humanizado de las altas esferas del poder en el que el espectador puede apreciar los problemas surgidos de poner en práctica los ideales políticos. Y es que el guión de Wendell Mayes (habitual de Preminger y autor de “La aventura del Poseidón”, 1972, de Ronald Neame o “El justiciero de la ciudad”, 1974, de Michael Winner) parece que ve en el juego político una fuerza alienante que imposibilita la ‘humanidad’ de sus participantes.

 

– Para los que sepan contextualizar el cine crítico en el seno de la Industria.

– Imprescindible para los que ya son fans del gran Otto Preminger.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR