CINEBLOG.NET

 

Pieza clave en la historia primigenia del cine negro, “Hampa Dorada” forma parte (junto a “El enemigo público”, 1931, de William A. Wellman y “Scarface. El terror del hampa”, 1932, de Howard Hawks) del trío de obras maestras del cine de gangsters (herederas del film mudo “Underworld” de Josef von Sternberg, 1927) anterior a la implantación del Código Hays de decencia en el cine; lo que le permite una crudeza y una radicalidad que dejarían de verse en Hollywood durante muchos años. Dirigida por el artesano todoterreno Mervyn LeRoy (“Soy un fugitivo”, 1932, “Vampiresas 1933”, 1933, o “Quo Vadis”, 1951), “Hampa dorada” es un típico relato de auge y caída de un carismático delincuente, inspirado en Al Capone, que funciona como retrato de la sociedad americana en la Gran Depresión y reflexión sobre la ambición humana. Su mezcla de drama criminal, realismo social, acción y reminiscencias estéticas del expresionismo alemán marcaron para siempre al cine negro.

Rico (excelente Edward G. Robinson) y Joe (Douglas Fairbanks Jr.) son dos atracadores de poca monta que deciden trasladarse a Chicago para triunfar como el importante gangster ‘Big Boy’ (Sidney Blackmer). En Chicago, Rico ingresará en la banda de Sam Vettori (Stanley Fields) e irá escalando posiciones; y Joe se alejará del crimen convirtiéndose en bailarín, aunque no será tan fácil alejarse de su amigo Rico.

Con un muy comentado subtexto que interpreta la personalidad del protagonista (Rico) como un homosexual reprimido (el autor de la novela original se quejó de esto mismo cuando vio por primera vez el film) y un contundente sentido de la violencia como instrumento para ascender al poder, “Hampa Dorada” lanzó a la fama a Edward G. Robinson (en un rol desequilibrado e impredecible que se ha convertido en un estándar del género) y proporcionó una buena ración de amoralidad, sociopatía y diálogos cortantes a un público ávido de emociones fuertes. Siempre es agradable asomarse a lo que se hacía hace 100 años y darse cuenta de que el mundo no ha cambiado tanto como parece.

 

– Para interesados en las grandes obras del cine negro.

– Imprescindible para localizar referencias en todo el cine de gangsters posterior.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies