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Considerado un gran maestro de la comedia, el director austriaco afincado en EE.UU. Billy Wilder dio innumerables muestras de su saber hacer en otros géneros (el cine negro de “Perdición”, 1944, el drama etílico de “Días sin huella”, 1945, o el romanticismo de “Sabrina”, 1954 son claros ejemplos); y con “Testigo de cargo” demostró que podía hacer uno de los mejores films de juicios de la historia a base de grandes diálogos, buenos intérpretes y un ingenioso humor soterrado a prueba de bombas. Con la carismática comicidad de la pareja Charles Laughton-Elsa Lanchester (su esposa en la vida real, que interpretaba a la estricta y metomentodo enfermera del abogado), el erotismo turbio de la Dietrich, la sospechosa inocencia de Tyron Powers y la intriga generada por el rompecabezas judicial de Agatha Christie, Billy Wilder construye un clásico imperecedero de la historia del cine.

En el Londres de postguerra, el prestigioso abogado criminalista Wilfrid Roberts (Charles Laughton) acepta defender a Leonard Vole (Tyrone Power), acusado de matar a una anciana para heredar su fortuna. Las pruebas apuntan a Vole, pero el testimonio de Christine (Marlene Dietrich) puede cambiarlo todo.

Wilder completaba una trilogía no intencionada sobre la Segunda Guerra Mundial (iniciada con “Berlín Occidente”, 1948, y “Traidor en el infierno”, 1953) desarrollando una serie de temas que le habían tocado muy de cerca (huyó del nazismo en los 30 y su madre murió en Auschwitz), incluyendo ciertos componentes de crítica social, a la intolerancia y la xenofobia. A “Testigo de cargo” se le nota su origen teatral, pero la habilidad de Billy Wilder le imprime la suficiente fuerza e interés a la puesta en escena (y agilidad a la narración) como para que no importe. Su argumento puede resultar un tanto inverosímil, pero el hecho de que todas su piezas vayan encajando, provocando sorpresas e ironías, atrapa al espectador. Wilder se mira en Hitchcock a la hora de crear suspense (falsos culpables, rubias fatales, …), mostrando esa ironía satírica que ambos directores compartían.

 

– Para los que confeccionan un ranking de las mejores películas de juicios.

– Imprescindible para ver como el humor negro también se filtraba en las incursiones de Wilder en otros géneros distintos a la comedia.

 

FOTO DE RODAJE

Billy Wilder, Charles Laughton & Marlene Dietrich en el set de “Testigo de cargo”.

 

FOTOGRAMA

Fotograma de “Testigo de cargo”.

 

ART WORK

Jano – Poster español de ‘Testigo de cargo’

 

FRASES DE CINE

 

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