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Con el prestigio acumulado por su film independiente “Terminator” (1984) y su éxitoso fichaje para la franquicia de ‘Alien’ (“Aliens (El Regreso)”, 1986), James Cameron consiguió que la 20th Century Fox financiase esta ambiciosa y atípica superproducción en la que confluían varias de las constantes del director (las profundidades marinas, la ciencia-ficción, la innovación en cuestión de efectos especiales, …) en una historia que ahondaba en la psicología de los personajes en un entorno claustrofóbico entre malsano y mágico. El director de “Terminator 2: El juicio final” (1991) o “Titanic” (1997) lleva a cabo un impresionante despliegue técnico y estético (logró el Oscar a los mejores efectos visuales) al servicio de una trama de tintes casi filosóficos que tal vez se deleite demasiado en la contemplación y el trascendentalismo. No obstante, “Abyss” también mantiene el suspense y la intriga gracias a una buena ambientación, unos actores idóneos y una adecuada dosificación de la trama.

El submarino nuclear USS Montana choca con algo en una fosa marina. Para rescatarlo, un grupo de científicos, liderados por Virgil (Ed Harris) y su ex-mujer Lindsey (Mary Elizabeth Mastrantonio), y unos marines al mando del teniente Hiram Coffey (Michael Biehn), deciden ir hasta el submarino para averiguar qué ha pasado. Pero lo que encontrarán en las profundidades marinas no es lo que esperaban.

La mejor de la serie de películas sobre aventuras submarinas que se rodaron en los 80 (hasta el director español Juan Piquer Simón se apuntó a la moda con la descacharrante “La Grieta”, 1990); el film de Cameron es una emocionante mezcla de ciencia-ficción, drama, terror y encuentros en la tercera fase que, pese a fracasar en taquilla (demasiado larga, lenta y extraña), se ha convertido en un clásico de culto de la ciencia-ficción con concepto. Y es que adentrándose en un tema un tanto manido en el género, Cameron nos habla de que la última frontera que explorar por la humanidad tal vez no sea el espacio, sino, por supuesto, nosotros mismos.

 

– Para completistas de la filmografía de Cameron.

– Imprescindible para interesados en la evolución de los efectos especiales.

 

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