CINEBLOG.NET

 

A pesar de demostrar ser un profesional concienzudo, inteligente, innovador y profundo, tras el polémico éxito de “El Gato Fritz” (1972), el gran Ralph Bakshi nunca volvió a tener suerte. Así, tras la poca repercusión de hitos de la animación independiente como “Los hechiceros de la guerra” (1977), “El señor de los anillos” (1978) o “American Pop” (1981), Bakshi se unió a tres de los grandes especialistas en comic de espada y brujería (los guionistas Roy Thomas y Gerry Conway, y el ilustrador Frank Frazetta) para dar forma a esta épica historia de aventuras fantásticas que supuso (prácticamente) su último intento en el mundo del largometraje animado. Peleas, monstruos, brujas, heroínas y tios cachas, reinos enfrentados, villanos megalómanos y una vibrante banda sonora hacen de “Tygra: Hielo y Fuego” un entrañable entretenimiento, sensual e innovador, un tanto ingenuo y deslavazado pero poseedor de una personalidad por la que merece la pena dejarse llevar.

En un futuro de aspecto casi prehistórico (la moda post-apocalíptica triunfaba en época), la Tierra está dividida en dos reinos: el del Fuego, con la Reina Juliana al mando; y el de Hielo, bajo el reinado del Rey Jarol. Con el fin de que su malvado hijo Nekron le de herederos, Juliana mandará secuestrar a Tygra, la hija de Jarol.

Ni la trama (que aúna diversos tópicos del género) ni unos carismáticos personajes (que merecerían más desarrollo conceptual) parecen darnos nada nuevo, pero el atrevimiento de Bakshi y compañía (un excelente plantel de animadores y artistas varios), su apuesta por la animación (insistiendo en la rotoscopia, rodando en acción real y luego dibujado los personajes sobre estas imágenes), el cine de género y los temas adultos; hacen que se eleve por encima de una mera explotación del éxito de “Conan, el bárbaro” (1982). El público seguía sin entender la animación para adultos, pero en las retinas de las pequeñas ratas de video-club de los 80 se quedaron grabadas a fuego las generosas curvas de la protagonista; convirtiéndola con el tiempo en un apreciable film de culto.

 

– Para coleccionistas de joyas raras del cine de espada y brujería.

– Imprescindible para amantes en el mundo de la animación con poco interés por los argumentos.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies