CINEBLOG.NET

 

Basada en una historia del escritor naturalista, maestro del relato corto, Guy de Maupassant; “Una partida de campo” es un cuento que juguetea con la burla y el sarcasmo, pero también muestra un profundo amor por sus referentes, desde estéticos a conceptuales o narrativos. Jean Renoir demuestra una vez más su genial habilidad con la puesta en escena, moviéndose con naturalidad casi invisible entre los personajes y paisajes; y la iluminación de Claude Renoir (sobrino del director) evoca la pintura impresionista de Auguste Renoir (padre del director), lo que convierte el film también en una especie de artístico homenaje familiar (y una reflexión sobre la relación entre cine y pintura). “Una partida de campo” es también un punto de inflexión entre su período de realismo poético (“La golfa”, 1931, o “Los bajos fondos”, 1936) y sus crecientes intereses políticos (“La gran ilusión”, 1937, “La regla del juego”, 1939) provocados por la atmósfera tormentosa que los nacionalismos traían a una Europa de la que tendría que huir en 1940.

El film nos muestra como la familia Dufour, de clase media-alta, va a pasar un día en el campo a orillas del río Sena. Allí, los remeros que trabajan para ellos invitarán a la madre y la hija a un paseo en barca, con intención de seducirlas.

Aunque iba a ser un largometraje, la dificultad de rodar con un clima propicio para la ambientación que Renoir buscaba provocó que se interrumpiera el rodaje. Aunque gracias al empeño de su productor Pierre Braunberger (“Tirad sobre el pianista”, 1960, de François Truffaut o “Vivir su vida”, 1962, de Jean-Luc Godard) se estrenó en 1946, como mediometraje. La lírica belleza y la ligereza engañosa de “Una partida de campo” nos traslada fielmente a una campiña francesa perfecta como escenario simbólico de la hermosa pero trágica fugacidad del tiempo; donde Renoir impregna el relato de sensualidad y vitalidad, humor y romance, convenciones sociales e impulsos naturales, con ese omnipresente río como símbolo eterno del discurrir de la vida, esa vida que avanza inexorablemente sin posibilidad de marcha atrás.

 

– Para amantes del naturalismo en el cine.

– Imprescindible para interesados en las relaciones entre el cine y diversas manifestaciones artísticas.

 

RODAJE

Jean Renoir (en primer plano) durante el rodaje de la escena del columpio de “Una partida de campo”.

 

FOTOGRAMA

Fotograma de ‘Una partida de campo’.

 

ARTWORK

Poster original francés de ‘Una partida de campo’

 

FRASES DE CINE

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies