CINEBLOG.NET

 

Tras el enorme éxito de la modesta “Hellraiser” (1987) y el fracaso de la ambiciosa “Razas de noche” (1990); el novelista especializado en fantasía y terror Clive Barker volvió al cine, esta vez de la mano del siempre atrevido pero a menudo irregular realizador británico Bernard Rose (“La casa de papel”, 1988, “Amor inmortal”, 1994, o “Derek”, 2008). Basada en un relato corto de Barker (que también ejerce de coguionista y productor ejecutivo), “Candyman” es un ingenioso relato de horror que explora la pasión de Barker por confeccionar nuevas mitologías modernas que surgen en entornos contemporáneos, a imagen y semejanza de los viejos mitos pero utilizando elementos de la actualidad. A pesar de sus defectos (esa tendencia al gore gratuíto o su turpeza narrativa), “Candyman” es un entretenido relato de terror en torno a los mitos urbanos; convertida de clásico de culto dentro del género gracias al carisma icónico de su implacable ‘villano/protagonista/monstruo’ (a la altura de Voorhees o Krueger).

Helen (Virginia Madsen) es una estudiante de posgrado en la Universidad de Chicago que está muy interesada en las leyendas urbanas. Así tropieza con la leyenda de Candyman, el cual, con un garfio en vez de mano, aparece cuando dices su nombre cinco veces frente a un espejo.

Además de ser un film de terror en toda regla, en “Candyman” confluyen también una serie de géneros que enriquecen y dan profundidad a su propuesta conceptual (cierta temática social y de clases, las investigaciones periodísticas, …). “Candyman” utiliza una de las grandes heridas abiertas de la historia americana para sustentar una leyenda vengativa y brutal que parece colocarse a medio camino entre el asesino de un slasher ochentero y el misterioso asesino sobrenatural de un giallo de Dario Argento (a lo que ayuda la fotografía de Anthony B. Richmond, responsable de la icónica iluminación de “Amenaza en la sombra”, 1973). Su inquietante y claustrofóbica atmósfera se beneficia además de las siniestras melodías minimalistas del prolífico Philip Glass, que parecía sentirse igual de bien en documentales, cine bélico, dramas o terror italiano. El éxito del film provocó la aparición de un par de secuelas de inferior calidad.

 

– Para interesados en las más inquietantes leyendas urbanas.

– Imprescindible para quien coleccione psicópatas sobrenaturales modernos.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies