CINEBLOG.NET

 

Convertido en la más rutilante estrella de las artes marciales (tras el enorme éxito de “El mono borracho en el ojo del tigre”, 1978), Jackie Chan pronto comenzó a dirigir sus propias películas, logrando algunos de los grandes hitos del cine hongkonés de los 80 como “El chino” (1980), “Los piratas de los mares de China” (1983), “La armadura de Dios” (1986) o “Armas invencibles”, film con el que inauguró una de las sagas más populares del cine de acción oriental (con seis secuelas y varios spin-off) y supuso la primera producción de la Golden Way Films Ltd., creada por Chan para poder hacer las películas que el quería. “Armas invencibles” es una de las cumbres del estilo característico de Jackie Chan, combinando las más elaboradas coreografías y proezas gimnásticas con escenas de acción (persecuciones, tiroteos, …) y una buena cantidad de humor inocuo en torno a la comedia de enredo tradicional.

En su intento por detener a uno de los mayores narcotraficantes de Hong Kong, el policía Kevin Chan (Jackie Chan) tendrá que proteger a la única que puede declaran en contra del criminal.

“Armas invencibles” es cine palomitero de primera, un guión sencillo plagado de clichés (buenos muy buenos y malos malísimos), sin sorpresas pero ágil, que sirve de excusa perfecta para desarrollar una serie de ‘set pieces’ de acción de los más diversos palos (desde su impresionante y destructiva secuencia introductoria a peleas a base de puñetazos, patadas, objetos varios y acrobacias circenses). Jackie Chan dirige, escribe, actúa, rueda las escenas peligrosas el mismo y hasta canta (la icónica ‘Hero Story’, tema principal del film); demostrando una energía y unas ambiciones muy por encima de la media. Chan también intenta dar cierta profundidad a su personaje en su búsqueda del honor, aunque sus reducidas dotes interpretativas y su tendencia al sensacionalismo en la puesta en escena (esas repeticiones y cámaras lentas) merman un poco la calidad del film; aunque no importa si lo que quieres es un divertido espectáculo, vibrante y simpático.

 

– Para amantes del cine hongkonés que no aguanten la seriedad y gravedad del cine de John Woo.

– Imprescindible para coleccionistas del mejor cine de acción ochentero.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies