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Una de las piezas fundamentales del puzzle del cine maldito español (por lo arriesgado de la propuesta y por los innumerables problemas que llevó su realización). José Antonio Salgot (“Dama de Porto Pim”, 2001) compuso, a partir de una historia de Bigas Luna (terminada su perturbadora y morbosa trilogía: “Tatuaje”, 1978, “Bilbao”, 1978, y “Caniche”, 1979), un crudo y enrarecido retrato de la maternidad que tiene en la entregada y tortuosa interpretación de Victoria Abril una de sus mejores bazas. Drama claustrofóbico sobre la incomunicación, el enclaustramiento psicológico y el instinto maternal en el que el espectador asiste atónito a una representación sin concesiones del ‘vampirismo’ más instintivo e inevitable. Salgot añade una serie de elementos tecnológicos (ordenadores, impresoras, el robot, …, hasta la tipografía) acercándose a ciertas corrientes existencialistas de la ciencia-ficción; estableciendo paralelismos entre la inteligencia artificial y la imposibilidad de la protagonista de alejarse de su ‘programación natural’ como madre.

Clara (Victoria Abril) es una joven que da a luz a Juan, un niño autista (Julito de la Cruz, un auténtico chico con autismo, atrevimiento que dio muchos quebraderos de cabeza a Salgot). Los cuidados constantes que requiere Juan llevarán a Clara a alejarse cada vez más del mundo, de su trabajo y de su familia.

Controvertida e incómoda, la original propuesta de Salgot mostraba una mirada amarga hacia la maternidad, haciendo de esa necesidad que todas las madres tienen de proteger a sus hijos una especie de patología que las aliena y las aleja de la realidad. Esto se intensifica con una atmósfera fría y enfermiza (a destacar la aséptica banda sonora de Vangelis) que entronca con el cine de terror de arte y ensayo más inquietante y desconcertante (como en esa escena, donde también se explicita cierto erotismo freudiano, en la que el niño lleva un cuchillo y se acerca a la madre durmiendo). Salgot cierra el film con un demoledor desenlace que funciona como punto álgido de esa neurosis patológica que es la maternidad exacerbada.

 

– Para los coleccionistas de las obras más inclasificables del cine español.

– Imprescindible para interesados en el cine de culto más perturbador.

 

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