CINEBLOG.NET

 

Basándose en dos novelas del escritor bengalí Bibhutibhushan Bandopadhyay, el director más famoso de la extensa filmografía hindú, Satyajit Ray (“The Music Room”, 1958, o “Charulata”, 1964), rodó la conocida como ‘Trilogía de Apu’, una crónica realista y emotiva estructurada como la música clásica india (con banda sonora del célebre Ravi Shankar) que convirtió a Ray en uno de los realizadores más prestigiosos del siglo XX. Tras una trama de crecimiento y pérdida de la inocencia (en “Pather Panchali (La canción del camino)”, 1955), Ray continúa con la vida de Apu en “Aparajito (El invencible)”, desarrollando una sensible y contemplativa historia inspirada (narrativa, visual y conceptualmente) en el cine de Jean Renoir y en el Neorrealismo Italiano, centrada en la entrada a la edad adulta. La ‘Trilogía de Apu’ se cerró con la también excelente “Apu Sansar (El mundo de Apu)” (1959).

La familia del joven Apu (Pinaki Sengupta) deja la aldea donde vivían para establecerse en Benares. Apu se adaptará a la vida en la ciudad, aunque un suceso inesperado hará que su vida cambie aún más.

“Aparajito (El invencible)” es un drama familiar en torno a la adolescencia que no solo nos muestra como evoluciona el personaje que sirve de hilo conductor de la trilogía, sino en el que también apreciamos como Satyajit Ray crece como realizador, desplegando su sensibilidad y humanismo, además de una virtuosa puesta en escena repleta de magníficos encuadres (y la influyente fotografía de Subrata Mitra). Las peripecias existenciales de Apu tienen un alcance universal, profundizando en experiencias y sentimientos fácilmente reconocibles en todo el mundo; pero también funciona como parábola de la historia de la India durante parte del siglo XX (hablándonos de la relación oriente-occidente) y como agudo estudio sociológico. Y es que Ray sabe conjugar como nadie las influencias de la cultura occidental con la tradición de su país, mezclando las artes escénicas y la literatura hindú con las vanguardias cinematográficas europeas; potenciando el enorme culto cinéfilo hacia su obra.

 

– Para comprobar todo lo que compartimos con el otro extremo del mundo.

– Imprescindible para amantes de las historias realistas y humanas.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies