CINEBLOG.NET

 

Tras convertir en un icono sexual a su mujer (de 1952 a 1957) Brigitte Bardot con “Y Dios creó la mujer” (1956) y de tener sendos hijos con la actriz danesa Annette Stroyberg y con Catherine Deneuve; el mujeriego e irregular director francés Roger Vadim se cruzó con la exuberante y rebelde hija de Henry Fonda rodando “Juegos de amor a la francesa” (1964). Su matrimonio duró hasta 1972 y la cumbre de su relación fue esta excesiva odisea fílmica de aventuras futuristas entre la novela pulp de ciencia-ficción, “Los infortunios de la virtud” del Marqués de Sade y la cultura hippie; que financió el productor Dino de Laurentiis (amante de las superproducciones imposibles de ciencia-ficción como demuestran “Flash Gordon”, 1980, o “Dune”, 1984). Basada en los cómics para adultos del francés Jean-Claude Forest, “Barbarella” está impregnada de un ambiente de descubrimiento sexual, ‘space opera’, pop art y fantasía psicodélica tan cutre como encantador.

En el año 40.000, Barbarella (Jane Fonda) es una agente de La Tierra que es enviada al planeta Lithion, por orden del presidente Dianthus (Claude Dauphin), a buscar al doctor Duran-Duran (Milo O’Shea). Pero su nave se estrella y su misión se complica.

El satírico novelista y guionista de “¿Teléfono Rojo?, volamos hacia Moscú” (Stanley Kubrick, 1964) y “Easy Rider” (Dennis Hopper, 1969), Terry Southern, creó (junto al propio Vadim) un absurdo y cínico recorrido por la cultura libertina de finales de los 60 donde las drogas, el sexo y la lucha contra el poder establecido se erigían como evidente subtexto. Hoy día puede parecer hortera, ingenua, ridícula, mal interpretada (por un reparto extravagante e irrepetible: Ugo Tognazzi, David Hemmings, Anita Pallenberg o el maestro de mimos Marcel Marceau) ) y con un diseño de producción y unos vestuarios que ralla el delirio kitsch, pero lo cierto es que “Barbarella” es una de esas experiencias cinematográficas irrepetibles, ligada para siempre a una época y una manera de entender el mundo; un viaje liségico a la ciencia-ficción erótica que enamoró a la ‘generación de las flores’.

 

– Para saber qué era atrevido en el cine comercial de hace 50 años.

– Imprescindible para interesados en la ciencia-ficción y la cultura de ‘las flores y el amor libre’.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies