CINEBLOG.NET

 

Después de huir de España tras el golpe de estado franquista de 1936 y sobrevivir en Francia y EE.UU. trabajando como supervisor de documentales en el MOMA o jefe de doblaje para la Warner, el realizador aragonés Luis Buñuel logró volver a dirigir largometrajes en México (tras casi dos décadas desde “La edad de oro”, 1930) donde acumuló prestigio gracias a “Los olvidados” (1950), “Él” (1954) o “Ensayo de un crimen”, una sátira transgresiva con aires surrealistas (entre el thriller y el humor negro) que profundizaba con aguda ironía en la hipocresía de las clases acomodadas. Aunque Buñuel se alejó bastante de la obra original, haciéndola suya, la novela homónima del prestigioso poeta, ensayista y dramaturgo Rodolfo Usigli (uno de los pilares de la literatura mexicana moderna) resultó perfecta para que el director de “El ángel exterminador” (1962) desplegase todo su catálogo de obsesiones, intereses y temas: la burguesía, la religión, el sexo, el fetichismo, la muerte, los sueños, el crimen, el deseo enfermizo, …

Afectado por un recuerdo de su infancia, Archibaldo de la Cruz (Ernesto Alonso) confiesa a un juez que se siente responsable de una serie de muertes que no ha cometido pero que si deseaba.

Pero “Ensayo de un crimen” no es solo un complejo y malintencionado tratado sobre las miserias de los acomodados en la sociedad moderna; sino que Buñuel le imprime un ritmo envidiable y llena la película de ingeniosas imágenes (que esconden simbolismos) y momentos memorables que hacen de esta tragicomedia sarcástica un entretenimiento cinematográficamente destacable (más aún si tenemos en cuenta los auteros medios con los que contaba) que se mueve entre el melodrama teatral y el cine negro. Paródico, cáustico y macabro, Buñuel enfrenta al espectador con las paradojas y los contrasentidos de la fe religiosa, de las costumbres sociales y de las relaciones personales; haciendo que este establezca paralelismos entre ‘eros’ y ‘thanatos’ y se descubra a sí mismo profundizando en tabúes y pensamientos inconfesables. Un film que es mucho más de lo que parece.

 

– Para los que disfrutan con la ironía, el sarcasmo y la sátira.

– Imprescindible para entender a uno de los mejores directores de la historia.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies