CINEBLOG.NET

 

Jackie Chan (“Armas invencibles”, 1985, o “La leyenda del luchador borracho”, 1994) y Sammo Hung (“La víctima”, 1980, o “El hijo pródigo”, 1981), dos de los más populares actores/directores del cine de artes marciales hongkonés se aliaron (tras colaborar en “Los piratas de los mares de China”, 1983) para confeccionar esta simpática comedia de acción, rodada íntegramente en Barcelona, que mezcla un modesto argumento a base de enredos, equívocos y chistes malos con excelentes secuencias de lucha (y acrobacias varias). A momentos que ya forman parte de la historia de las artes marciales (como la pelea entre Jackie Chan y Benny Urquidez, que repetirían en “Los tres dragones”, 1988), el público español añade otros igualmente míticos a nivel patrio (como el prototípico villano a cargo de Pepe Sancho y la insulsa Lola Forner, que volvería a trabajar con Chan en “La armadura de Dios”, 1986).

Tomas (Jackie Chan) y David (Yuen Biao) son dos jóvenes chinos que tienen una ‘furgoneta restaurante’ en Barcelona. Sus vidas cambiarán al conocer a Silvia (Lola Forner), una prostituta metida en problemas.

El virtuosismo de su trío protagonista (amigos desde su época en la Escuela de Ópera de Pekín) en el control de sus cuerpos no solo sirve para sorprendernos con combates imaginativos, precisos y ágiles (muy bien rodados y montados), sino que también es utilizado para desarrollar una suerte de humor físico que parece revisitar (con mayor o menor acierto) las maneras de los maestros de la comedia muda. Tal vez, “Los supercamorristas” parezca una serie B, pésimamente interpretada y con una producción cuanto menos torpe; pero es cine espectáculo para toda la familia, modesto y entrañable, popular y sin prejuicios, al margen de las infladas producciones estadounidenses y orgulloso de su condición de extravagante (esa música hongkonesa con aires flamencos, la bizarra persecución automovilística, esa Barcelona subterránea poblada de indigentes, …). Su video-juego (inspirado lejanamente en el tramo final del film) se convirtió en uno de los más míticos arcades de los 80 (“Kung-Fu Master”).

 

– Para nostálgicos del mejor cine comercial de los 80 (al margen del cine USA).

– Imprescindible para coleccionista de joyas cómicas de las artes marciales.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies