CINEBLOG.NET

 

Diez años después de “Rebeca” (su primer film americano), Alfred Hitchcock volvió a su Inglaterra natal (eso si, acompañado de dos estrellas del cine USA como Jane Wyman y Marlene Dietrich) para rodar “Pánico en la escena”; un thiller tramposo y manipulador (lo cual indignó a la crítica de la época) que mezcla melodrama, cine negro y humor ácido. Tomándose numerosas licencias con la novela de Selwyn Jepson, en “Pánico en la escena” Hitchcock propone una historia que tiene su caldo de cultivo en la ‘subjetividad del narrador’; que sin ser tan consistente como sus mejores películas si que es un entretenimiento digno, aderezado por los códigos narrativos y temáticos de su cine (el falso culpable, la rubia intrigante, los giros argumentales, su juegos psicoanalíticos, …). A su habitual combinación de suspense, ironía y experimentación, Hitchcock añade su maestría con la puesta en escena, con un destacado uso de los planos secuencia (al igual que en sus films anteriores: “La soga”, 1948, y “Atormentada”, 1949).

Eve Gill (Jane Wyman) es una estudiante de interpretación que intenta proteger a su amigo Jonathan Cooper (Richard Todd), acusado de asesinar al marido de la prestigiosa Charlotte Inwood (Marlene Dietrich, vestida por Christian Dior), del cual es amante.

“Pánico en la escena” forma parte de una trilogía dedicada a diversos medios escénicos (el cine en “Extraños en un tren”, 1951, y la televisión en “Crimen perfecto”, 1954), funcionando perfectamente como un homenaje al mundo del teatro, a través de lugares, personajes y situaciones (además de ciertos simbolismos metanarrativos), desde el simbólico telón que se abre al principio hasta el telón que cae al final. Además “Pánico en la escena” no muchas escenas de tensión, solo que se desarrolla con una agradable ligereza que denota sus intenciones burlescas. Hasta en sus trabajos considerados menores, Hitchcock demuestra estar por encima de la media, logrando aquí una atmósfera alterada y engañosa (apoyada en la efectiva fotografía en blanco y negro de Wilkie Cooper) que provocó tanta admiración como rechazo.

 

– Para amantes del cine clásico y la interpretación.

– Imprescindible para lo que no saben que la filmografía de Hitchcock contiene joyas ocultas.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies