CINEBLOG.NET

 

Después de dirigir algunas de las comedias más exitosas de los 80 (“Granujas a todo ritmo”, 1980, “Entre pillos anda el juego”, 1983, o “El príncipe de Zamunda”, 1988), el cineasta John Landis cayó en un injusto olvido que comenzó con el fracaso en taquilla y crítico de “Oscar ¡quita las manos!”; una, por otro lado, divertida comedia de enredo que traslada la ambientación de la obra de teatro original (ya llevada al cine con “Una maleta, dos maletas, tres maletas” 1967) al ambiente gangsteril de los años 30. A pesar de su cuidada ambientación (decorados, vestuario, atrezzo, …) o su magnífico reparto de secundarios (de veteranos como Kirk Douglas, Don Ameche o Yvonne De Carlo a jóvenes promesas como Marisa Tomei o Vincent Spano, pasando por Chazz Palminteri, Tim Curry u Ornella Muti), el público no congenió con un Sylvester Stallone que intentaba abrirse camino en el cine cómico (entre la delirantemente entretenida “Tango y Cash”, 1989, y la decepcionantemente tópica “¡Alto!, o mi madre dispara”, 1992).

Angelo ‘Snaps’ Provolone (Sylvester Stallone) es un mafioso que decide cambiar, hacerse honrado. Pero el día que comienza su nueva vida, una serie de inesperados acontecimientos pondrán a prueba su paciencia.

Con los años es más fácil apreciar que “Oscar ¡quita las manos!” es una ‘screwball comedy’ muy disfrutable, sin pretensiones y ágil (a pesar de un guión un tanto rígido); un ameno desfile de equívocos humorísticos, falsas identidades, maletines juguetones, giros de guión y gags a propósito de los elementos más reconocibles del cine clásico de gangsters (matones, sicarios, federales, …), que te hace preguntarte porqué todo el mundo le dio la espalda en el momento de su estreno (excepto los Razzies, eso si). John Landis no es Howard Hawks, su ‘trazo’ es más grueso y paródico, pero también es más elegante y menos histriónico que el original francés (con un desbocado Louis de Funes); esto tiene su apoyo perfecto en la partitura del mítico Elmer Bernstein, en torno a la burlesca composisicón de Rossini “El Barbero de Sevilla”.

– Para interesados en la estructura de las comedias de enredo.

– Imprescindible para coleccionistas de joyas ocultas de los 90.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies