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Popular gracias a la saga iniciada con “La pantera rosa” (1963) y clásicos de la comedia como “Desayuno con diamantes” (1961), “El guateque” (1968) o “¿Víctor o Victoria?” (1982), el cineasta estadounidense Blake Edwards logró su primera gran comedia con esta trepidante farsa, caricaturesca y romántica, con trasfondo bélico. “Operación Pacífico” juega con diversos palos del humor para desarrollar una trama para todos los públicos a base de enredos, equívocos y lucha de sexos; un entretenimiento entrañable (que no ingenuo) no exento de ironía a costa de la institución militar. Especialistas en comedias románticas (“Confidencias a medianoche”, 1959, o “Pijama para dos”, 1961), los guionistas Stanley Shapiro y Maurice Richlin mezclan con habilidad el cine bélico (inspirándose en ciertos hechos reales) con el ‘slapstick’ y la comedia de enredo.

Contada a base de flashbacks, la película nos presenta la historia del submarino USS Sea Tiger durante los días posteriores al ataque japonés a Pearl Harbour. La tripulación, enteramente masculina, tendrá que convivir con un grupo de mujeres.

Nominada al Oscar al mejor guión original, “Operación Pacífico” rebosa situaciones y diálogos hilarantes que Edwards maneja con un ritmo envidiable; y que sus impagables protagonistas (junto a un excelente plantel de secundarios) elevan a los altares de la comedia clásica, ligera y desenfadada. Al placer de ver juntos a Cary Grant y Tony Curtis (que por entonces era considerado sucesor del primero) o de disfrutar con un Blake Edwards en plena forma hay que añadir esa simpática atmósfera apoyada en la colorida fotografía de Russell Harlan (con el rosa como constante) y en las juguetonas melodías con aires militares de David Rose (y la colaboración no acreditada de Henry Mancini, habitual en los films de Edwards); que logra que cualquiera termine de ver la película con un buen sabor de boca. En el fondo “Operación Pacífico” es una joya del humor antibelicista, tal vez un poco añeja, pero con una alegría contagiosa que no se olvida. En 1977 se estrenó una serie basada en el film.


– Para los que siempre han querido vivir en un submarino.

– Imprescindible para coleccionistas de comedias con trasfondo bélico.

 

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