CINEBLOG.NET

 

Doce años después de uno de sus primeros papeles importantes, como alumno en una de las películas fundacionales del cine de ‘profesores-frente-a-alumnos-problemáticos’ (“Semilla de maldad”, 1955), Sidney Poitier se pasaba al lado de los educadores convertido ya en la estrella afroamericana por excelencia del Hollywood clásico. El rock & roll de Bill Haley era sustituido por el pop melancólico con aires psicodélicos de Lulu (el éxitoso ‘To Sir, with Love’) en este drama educacional que no busca tanto retratar con realismo la juventud de la época como confeccionar un catálogo ético de dilemas, problemas y alegrías del profesorado en los albores de la revolución hippie. Tras escribir algunos clásicos del cine de género (“La mosca”, 1958, o “La gran evasión”, 1963), el novelista y cineasta James Clavell (“Camina como un dragón”, 1960, o “El último valle”, 1971) tuvo su gran éxito con esta oda al respeto mutuo entre alumno y profesor. que deja de lado las cuestiones raciales para centrarse en los pormenores de las relaciones en el aula (y fuera de ella).

Mark Thackeray (Sidney Poitier) es un ingeniero que solo encuentra trabajo de profesor en un colegio de las afueras de Londres. Allí tendrá que vérselas con unos alumnos que no quieren ponérselo fácil.

“Rebelión en las aulas” nos habla de la importancia del raciocinio, la igualdad y la justicia con cierta tendencia al idealismo, en un entorno un tanto trasnochado pero sin duda aplicable a la actualidad (donde aún no están superados los prejuicios de género, por ejemplo); con una excelente actuación de Poitier y una ambientación que nos traslada al Londres de principios de los 60, donde, como en toda la historia de la humanidad, la juventud intenta hacerse valer con rebeldía y desaires. “Rebelión en las aulas” fue un enorme éxito y se convirtió en uno de los iconos cinematográficos de su generación, grabando a fuego valores como la responsabilidad o la tolerancia en los jóvenes cinéfilos de los 60. Tres décadas después Poitier rodaría una secuela simplemente curiosa (“Rebelión en las aulas 2”, 1996, de Peter Bogdanovich).


– Para profesores cinéfilos con perspectiva histórica.

– Imprescindible para estudiosos de los años 60.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies