CINEBLOG.NET

 

A pesar de no alcanzar el prestigio de otros contemporáneos de la ‘generación de la televisión’ (Robert Altman, Sidney Lumet, …), el realizador neoyorquino Stuart Rosenberg demostró su profesionalidad y su buen pulso en clásicos modernos como “La leyenda del indomable” (1967) o “Brubaker” (1980). “Terror en Amityville” no es su mejor película, pero sin duda fue su gran éxito de público; convirtiéndose también en el mayor taquillazo de la extensa carrera del célebre productor de serie B Samuel Z. Arkoff (“El péndulo de la muerte”, 1961, o “El abominable Dr. Phibes”, 1971) y en la película más taquillera de la historia (hasta entonces) producida por un estudio independiente. Basada en el best seller homónimo de Jay Anson (el cual parte de la historia real de la familia Lutz), “Terror en Amityville” puso de moda el cine de casas encantadas e inició una saga con más de una decena de secuelas y remakes (además de numerosas películas inspiradas por los sucesos de Amityville, incluida “Expediente Warren: The Conjuring”, 2013).

El matrimonio Lutz (James Brolin y Margot Kidder) se traslada, junto a los tres hijos de un matrimonio anterior de ella, a una casa en Amityville (Nueva York). Un año antes Ronald DeFeo había matado a toda su familia con una escopeta en la casa, lo que parece haberla marcado de alguna manera.

Un buen reparto (con secundarios de lujo como Rod Steiger o Murray Hamilton), la estupenda banda sonora de Lalo Schifrin (casi un personaje más), la siniestra y realista iluminación de Fred J. Koenekamp (oscarizado por “El coloso en llamas”, 1974), la sólida puesta en escena de Rosenberg, sus buenas dosis de intriga y su inquietante atmósfera, levantan un argumento sencillo y sin muchas sorpresas que podía haberse quedado fácilmente en un conjunto olvidable de tópicos. – El film cumple con la fórmula/acrónimo (ARKOFF: Action, Revolution, Killing, Oratory, Fantasy y Fornication) de su productor estrella: algo de acción, violencia y sexo, controversia con respecto a la verosimilitud de los hechos, sucesos fantásticos y unos diálogos efectivos.


– Para amantes del cine de casas encantadas.

– Imprescindible para coleccionistas de los grandes hitos comerciales de décadas pasadas.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies